La publicación en nuestra portada de ayer de la fotografía del cadáver de Ciro Castillo ha provocado diversas reacciones en las redes sociales. No han faltado amigos que nos han llamado para expresar su desacuerdo. Respetamos su opinión, pero queremos compartir también un breve comentario sobre las razones para darla a conocer.
De hecho, cuando recibimos la fotografía hubo un largo debate entre los editores con opiniones a favor y en contra. Al final, optamos por ponerla en portada porque estamos convencidos de que contribuye a la verdad en un caso que ha conmocionado al país. No dudamos que la foto es fuerte e impactante, pero no olvidemos también que en torno a la tragedia del joven estudiante existe hasta una acusación de homicidio.
En los últimos meses los peruanos y los medios han venido planteándose las preguntas: ¿Qué pasó con Ciro Castillo? ¿Lo mataron? ¿O fue accidente? La fotografía tiene un valor periodístico y es un elemento informativo y podría terminar con especulaciones que indicaban que se movió el cadáver o que hubo huellas en el lugar en donde fue encontrado.
No publicamos dicha foto por hacer de la muerte un espectáculo. No es nuestra característica como diario, nunca lo ha sido. Tal vez nos faltó precisar mejor nuestro objetivo al momento de titular la noticia. Si algunos de nuestros lectores se han visto afectados por la publicación de la foto, les ofrecemos las disculpas del caso.
